Hay historias que no empiezan fácil. Historias que pasan por años de espera, diagnósticos difíciles y momentos que parece que todo se detiene. Pero también hay historias que encuentran su camino. Y además, deciden compartirlo.
Muchísimas gracias Raquel, por abrirte, por compartir, por animar y alentar a tantas mujeres y parejas contando tu experiencia en URE centro Gutenberg.
Y gracias también por ayudarnos a nosotros, porque estos testimonios son el motor que nos impulsa cada día a seguir trabajando con la misma ilusión, año tras año.
Cuéntanos como conociste URE Centro Gutenberg
Después de un tiempo intentando conseguir el embarazo de forma natural sin éxito, mi ginecólogo de siempre nos recomendó la Unidad de Reproducción del Centro Gutenberg, en concreto al doctor Claudio Álvarez.
Tengo que decir que la clínica la conocemos de toda la vida, porque Miguel, el embriólogo y director de la clínica es de Villanueva del Rosario, mi pueblo.
Siempre hemos oído hablar muy bien de la clínica, y aunque no nos la hubieran recomendado yo tenía claro que íbamos allí.
Tras tu primera cita con nosotros, ¿Qué te hizo elegir URE Centro Gutenberg para ser madre?
La verdad es que no se nos pasó por la cabeza ir a otra clínica, de hecho ni pedimos presupuesto en otros sitios porque la confianza que nos daban ellos no nos la daba nadie.
No nos vamos a engañar, el tratamiento y la medicación no son baratos pero había que intentarlo hasta donde pudiéramos llegar.
La confianza y tranquilidad que tenemos que tener en los profesionales que nos van a ayudar a cumplir nuestro sueño es algo muy importante. El tratamiento es duro, las hormonas son una montaña rusa de emociones y la falta de esas dos cosas…..pueden hacer que en un momento dado tires la toalla.
Durante mi tratamiento hemos conocido a todos los que forman el equipo y lo que más nos gustó fue la claridad con la que te lo explican todo y el trato humano y cercano de todos.
Cuéntales a otras parejas/mamás cuáles fueron tus primeras dudas antes de someterte a reproducción asistida
El pincharme para la estimulación ovárica era lo que más me preocupaba porque me daba mucha cosa las agujas, creía que no iba a ser capaz y ha sido súper fácil. De hecho, se me ha quitado el miedo totalmente. Luego el tema económico, aunque te dan facilidades de financiación, pero no sabíamos si podíamos permitírnoslo.
Cuando tienes un objetivo hay que ir por él y dejar atrás todos los miedos, el que no arriesga no gana.
¿Qué tratamiento de fertilidad te recomendó el equipo de médicos ¿Inseminación artificial? ó ¿Fecundación in Vitro?
El doctor Álvarez directamente nos recomendó la fecundación in vitro. Primero por mi edad, 39 años, la calidad de los óvulos no es la misma que de una mujer más joven. Después de unas analíticas nos enteramos que mi marido tenía una alteración en los cromosomas que hacía que no se pudiera conseguir el embarazo de forma natural.
El doctor Álvarez también nos explicó que en nuestro caso por la alteración de los cromosomas, a los embriones habría que hacerle el diagnóstico genético preimplantacional para asegurarnos de que fuera más efectivo el tratamiento.
¿Qué miedos tenías, cómo los fuiste superando, qué sentías durante el tratamiento…?
Mi único miedo era que no saliera todo bien y no consiguiéramos embarazo.
El inicio del tratamiento coincidió con enfermedades graves en mi familia directa y lo hice todo de forma automática. El tratamiento para la estimulación ovárica la verdad es q no me sentó mal, tan solo recuerdo muuuucho sueño.
Al iniciar la estimulación vieron que tenía un hidrosalpinx (si había pocos problemas, otro más).
Me hice dos punciones ováricas para acumular óvulos, en total 9. Después, me tuve que operar de las trompas (que por cierto me hicieron una quemadura de todos los planos de la piel porque me sacaron el instrumental caliente, lo que hizo que la recuperación fuera más lenta y el tiempo corría en nuestra contra).
En la operación vieron que además, tenía adherencias de endometriosis, que hasta ahora no lo sabía. En concreto, endometriosis severa profunda con afectación del colon (otro problema más). Un ir y venir de médicos para tratar la endometriosis y aliviar el dolor porque después de la operación era insoportable.
De 9 óvulos que fecundaron (recuerdo a Miguel llamándome día si día no diciéndome como iban evolucionando los embriones y, aunque la cosa estaba difícil, no paraba de darnos ánimo).
Al final nos quedó un solo embrión con la gran suerte de que después del diagnóstico genético preimplantacional nos dijeron que era sano.
Cuando ya tuve controlado el dolor de la endometriosis, decidimos ir a por nuestro Juan. Después de cuatro cancelaciones de la transferencia embrionaria por manchado me mandaron una histeroscopia diagnóstica.
Después de la Histeroscopia, me hice la transferencia en ciclo sustituido porque en ciclo natural no podía ser. Fue un 21 de febrero de 2024 el día en el que vimos ese puntito blanco que parecía una estrella fugaz, un momento mágico y muy emotivo.
Rezando para que le gustara el hotelito y tanto que le gustó jjejejeje . Al final después de todos los problemas tuvimos la gran suerte de 1 solo embrión (con DGP y óvulos propios)+1 transferencia =positivo .
El día 4 de marzo test positivo y súper beta de 665!
El 18 de noviembre de 2024 conocimos al amor de nuestra vida. Después de 3 años de una montaña rusa de emociones (porque cuando creíamos que la meta estaba cerca no paraban de salir problemas) cumplimos nuestro sueño .
¿Qué consejos le darías a otras madres y parejas que están pensando en recurrir a un tratamiento de fertilidad?
Lo primero que le diría a todas las mujeres es que, si quieren ser madres en algún momento de su vida que se miren la reserva ovárica, y si pueden, que congelen sus óvulos. Hoy día la maternidad la vamos posponiendo, y cuando creemos que es el momento oportuno no es tan fácil conseguir el embarazo.
También les diría que siempre la sociedad y nosotras mismas , las mujeres , tendemos a culpabilizarnos de que el problema de no conseguir el embarazo es nuestro y a veces no es así, ellos pueden tener algún problema también. El embarazo es cosa de dos y el problema es de la pareja.
Les diría que cuando de forma natural no puede ser y la ciencia nos pueda ayudar que no se lo piensen, para eso está. El camino para algunos es más largo y complicado que para otros, pero se consigue.
Ojalá más gente contara su testimonio, fuera “el tabú” en los tratamientos de fertilidad, ayudaríamos a muchas mujeres y parejas que se encuentran perdidos y muchas veces se sienten solos y pierden la esperanza porque se creen que el camino tan difícil solo lo tienen ellos y no es así.
Someterse a un tratamiento de fertilidad porque de forma natural no se puede conseguir el sueño de ser padres no es ninguna deshonra.
Con que nuestro testimonio sirva de ánimo a alguna mujer o pareja nos damos por satisfechos.
Mucho ánimo y paciencia, todo llega.
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Gracias, Raquel, por confiar en nosotros y por sumar tu testimonio a esta colección de historias reales que tanta fuerza y esperanza transmiten.
Tu recorrido nos recuerda que, aunque el camino no siempre es fácil, con apoyo médico, confianza y mucha perseverancia, los sueños pueden hacerse realidad. Y ese sueño hoy tiene nombre propio: Juan.
A quienes nos leéis y os encontráis en ese proceso de búsqueda, queremos deciros que no estáis solos. En URE Centro Gutenberg estamos aquí para acompañaros, informaros y cuidaros en cada paso del camino. Recordad que la primera consulta es gratuita, y estaremos encantados de recibiros para resolver vuestras dudas y orientaros.
Porque ser madre no debería ser un tabú. Porque cada historia cuenta. Porque cada historia importa.




