Hay frases que se quedan grabadas para siempre.
Y hay historias que empiezan con miedo… pero terminan con vida.
Esta es una de ellas:
Un diagnóstico que lo cambió todo
En 2017 me diagnosticaron endometriosis, una enfermedad que cambió por completo nuestro camino.
Tuvieron que operarme y me quitaron el ovario y la trompa izquierda.
En consulta, mi ginecólogo fue claro: mi deseo de ser madre podía haberse complicado mucho.
Ahí empezó este duro camino para mi marido y para mi.
Intentarlo… una y otra vez.
Comenzamos tratamientos en la Seguridad Social. Pero el resultado siempre era el mismo: negativo.
Decidimos entonces buscar otras opciones.
Y así fue como llegamos a URE Centro Gutenberg, a través de un familiar médico en Málaga.
No dudamos en pedir una primera consulta de fertilidad gratuita que ofrece el centro.
El comienzo de una nueva etapa. Desde el primer momento, el trato fue cercano y muy humano.
Entramos a consulta con el doctor Sánchez, quien fue honesto y sincero con nosotros:
el tratamiento indicado era una fecundación in vitro (FIV).
Y era el momento de empezar. Confiamos en él desde el principio.
Miedo, frustración… y seguir adelante. No fue una etapa fácil.
Había miedo.
Había frustración.
Y muchas veces, una pregunta constante:
“¿Por qué a nosotros?”
Pero también teníamos algo claro:
íbamos a luchar por conseguir nuestro sueño de ser padres.
Aunque no viviéramos en Málaga, hicimos muchos viajes.
Y cada vez que llegábamos a la clínica, había una frase en la pantalla de la sala de espera que nos acompañaba:
“No pararé hasta tenerte en mis brazos.”
El camino no fue fácil.
La primera transferencia embrionaria fue positiva… pero terminó en aborto.
Después llegaron dos transferencias más. Ambas negativas.
En ese momento, nuestra salud mental estaba muy tocada. Sentíamos que no podíamos más.
Pero aún quedaba una oportunidad.
¡La última oportunidad!
Nos quedaban dos embriones de calidad C. Todos, del mismo ciclo de la fecundación vitro.
Sabíamos que las probabilidades no eran las mejores, pero pusimos en esa transferencia toda nuestra ilusión.
Y entonces llegó. Diez días después: positivo.
Pero no era uno… eran dos.
El día que todo cambió.
Cuando fuimos a consulta y escuchamos sus latidos… fue uno de los días más felices de nuestras vidas.
Hoy, esos latidos tienen nombre. Son dos niños preciosos de dos años, dos pequeños “terremotos” que llenan de alegría cada día.
Un mensaje para quienes están en el camino.
A todas las parejas y mujeres que están viviendo este proceso, o que algún día tengan que recorrerlo:
No os rindáis. Luchad hasta el final.
Porque nunca se sabe cuándo puede llegar ese momento.
Y si no llega, que sepáis que lo habéis dado todo. Que nadie os diga que no podéis.
Porque la vida, a veces, sorprende. Nosotros tardamos cuatro años en conseguirlo.
No fue fácil. Pero valió la pena.
Queremos dar las gracias a todo el equipo de URE Centro Gutenberg. Por el trato. Por la empatía. Por el cariño en cada paso.
Sois un equipo espectacular.
Gracias por ayudarnos a cumplir nuestro sueño
———
Cuando no rendirse lo cambia todo.
Sabemos que hay caminos que duelen…pero también historias que lo cambian todo.
Y que cada historia merece ser intentada.
Si estás viviendo una situación similar, recuerda que cada caso es único.
Una valoración personalizada puede marcar la diferencia.
A veces solo necesitas que alguien escuche, te oriente… y te acompañe de verdad en el camino.
Estamos aquí para ti.




