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Edad de la mujer y fertilidad

Cómo influye la edad de la mujer en su fertilidad para ser madre

No vamos a andarnos con rodeos. Es importante que sepas que la edad de la mujer influye de manera muy directa en su fertilidad. Sin embargo, es evidente que el retraso en la edad materna es cada vez una realidad mayor en nuestra sociedad. En URE Centro Gutenberg la edad media de las pacientes que solemos tratar se ha incrementado, siendo de unos 37-38 años, mientras que ha crecido también el número de mujeres por encima de los 40 que quieren ser madres.

La edad de la mujer es el factor pronóstico principal desde el punto de vista de la fertilidad o, en otras palabras, de la probabilidad de embarazo por ciclo menstrual. Para que te hagas una mejor idea, las posibilidades de embarazo de una mujer por cada mes permanecen más o menos estables en un 23% mensual hasta los 30 años, comenzando a disminuir de forma acelerada a partir de los 37. Es a partir de esta franja de edad cuando se incrementa el número de mujeres infértiles.

 

¿Por qué la fertilidad de la mujer disminuye con la edad?

Esta disminución de la fertilidad en la mujer a medida que pasan los años tiene una explicación muy sencilla. La mujer nace con un número fijo de óvulos u ovocitos en sus ovarios, los cuales van sufriendo un proceso de muerte celular natural desde su nacimiento.

Al nacer la mujer tiene en sus ovarios uno o dos millones de óvulos. Al inicio de sus reglas (menarquia) esa cifra estará ya reducida a unos 400.000 a 450.000, de los cuales irá “gastando” unos mil óvulos por mes, para ovular sólo uno.

En otras palabras, la mujer tendrá unos 400 ciclos ovulatorios durante toda su vida reproductiva. Cuando es joven (de 20 a 30 años de edad) la fertilidad o fecundabilidad es “buena” (30% aproximadamente, por cada ciclo menstrual) y los riesgos son bajos (por ejemplo, la tasa de aborto es de entre un 10 y un 15%). Esto se debe a que la reserva del ovario en buena tanto en cantidad como en calidad de los ovocitos.

 

¿Cómo disminuye la fertilidad de la mujer con la edad?

Como te decíamos al principio, la probabilidad de embarazo va disminuyendo paulatinamente conforme aumenta la edad de la mujer, especialmente después de los 37, y dramáticamente después de los 40 años. Por otro lado los riesgos, como el aborto espontáneo, aumentan de forma considerable.

En URE Centro Gutenberg pensamos que conocer esta realidad es importante no sólo para la mujer, sino también para su pareja. Se trata de un aspecto que afecta a la sociedad en general, y que debe tenerse en cuenta al momento de realizar un diagnóstico orientado a un tratamiento de reproducción asistida.

Por otro lado, también es muy importante proporcionar una explicación completa en las revisiones ginecológicas rutinarias de las pacientes. Son muchas las que nos consultan sobre las posibilidades de quedarse embarazada a determinada edad, aunque normalmente la tendencia es planificar la maternidad entre los 30 y los 32 años. Todas las razones que llevan a una mujer a postergar su maternidad son válidas, pero en URE Centro Gutenberg somos muy claros al informar respecto del momento en que la fisiología del ovario puede no ser la más adecuada y la mujer puede encontrarse de cara con la infertilidad, sin crear falsas esperanzas.

En iguales condiciones, es fundamental que la paciente conozca las posibilidades de éxito que tiene la congelación de óvulos, mediante la técnica de vitrificación, a una edad u otra. La vitrificación de ovocitos permite a la mujer congelar sus óvulos para ser inseminados en un futuro, ya sea por causas patológicas o voluntarias. Como ya hemos indicado, la calidad de los óvulos no es la misma a los 25 que a los 40 años, así que cuanto antes podamos vitrificar, mejor pronóstico tendrá el tratamiento a realizar cuando la mujer decida que ha llegado su momento de ser madre.

La edad avanzada está presente en un altísimo porcentaje de parejas con esterilidad, bien como única causa o bien junto a otras como los malos hábitos, agravando notablemente la dificultad de resolución. Problemas que se hubieran evitado si la búsqueda de gestación se hubiese iniciado en edades más tempranas.