La transferencia embrionaria es uno de los momentos más importantes y esperados de un tratamiento de reproducción asistida. Es el procedimiento mediante el cual se deposita uno o, en determinados casos, dos embriones en el interior del útero, con el objetivo de conseguir un embarazo.
Pero ¿cómo se realiza una transferencia embrionaria?, ¿es dolorosa?, ¿cuánto dura y qué debes tener en cuenta antes y después? En URE Centro Gutenberg, nuestra clínica de fertilidad en Málaga, te explicamos paso a paso cómo llevamos a cabo este procedimiento y resolvemos algunas de las dudas más habituales de nuestras pacientes.
¿En qué momento del tratamiento se realiza la transferencia embrionaria?
Un tratamiento de fecundación in vitro (FIV) comprende diferentes etapas. Todo comienza con una primera consulta con un especialista en fertilidad, en la que se realiza una valoración individualizada de la mujer y, cuando corresponde, de su pareja.
Tras el estudio y el diagnóstico médico, el tratamiento de FIV con óvulos propios comienza habitualmente con la fase de estimulación ovárica controlada, durante la cual se realizan controles ecográficos y análisis hormonales.
Posteriormente, se lleva a cabo la punción folicular para obtener los ovocitos, que serán fecundados en el laboratorio mediante FIV convencional o microinyección espermática (ICSI), según las características de cada caso.
Tras la fecundación, los embriones permanecen en el laboratorio durante varios días, donde se desarrollan bajo condiciones cuidadosamente controladas. Durante esta etapa, conocida como cultivo embrionario, se mantienen en incubadores especializados, como el Embryoscope, que permite observar su evolución.
En función del desarrollo embrionario y de las características de cada tratamiento, nuestro equipo médico determinará cuál es el momento más adecuado para realizar la transferencia embrionaria, que puede llevarse a cabo en ese mismo ciclo o posteriormente, utilizando embriones congelados.
Durante la transferencia se deposita el embrión o los embriones seleccionados en la cavidad uterina. Cuando existen otros embriones viables que cumplen los criterios para su conservación, estos pueden congelarse mediante vitrificación para su posible utilización en el futuro.
Es importante recordar que no todas las transferencias embrionarias requieren una estimulación ovárica y una punción en ese mismo ciclo, como sucede en los tratamientos con embriones previamente congelados o en determinados tratamientos de ovodonación.
A continuación, te explicamos cómo se realiza la transferencia embrionaria en URE Centro Gutenberg y qué debes tener en cuenta el día del procedimiento.
¿Qué hay que tener en cuenta el día de la transferencia embrionaria?
Lo primero de todo, y aunque pueda parecer obvio decirlo, es que es requisito indispensable que este procedimiento sea realizado por un especialista entrenado y con experiencia. En URE Centro Gutenberg la transferencia de embriones se realiza en quirófano, bajo visión ecográfica abdominal, pero a diferencia de la punción ovárica no necesita anestesia.
Durante la transferencia estarás acompañada por un médico, un embriólogo y un profesional de enfermería, que se encargarán de que todo el procedimiento se desarrolle en las mejores condiciones posibles. También podrás estar acompañada por tu pareja.
Para la realización de la transferencia de embriones es importante que entres al quirófano con la vejiga llena. Esta medida tiene dos objetivos: así se mejora la posición del útero facilitando la transferencia y, además, se mejora también la visualización del útero en la ecografía abdominal.
Además, debes tener en cuenta que el día de la transferencia embrionaria no debes utilizar perfumes ni maquillaje, ya que los embriones son muy sensibles a cualquier cambio ambiental de temperatura, aromas, luz, etc.
¿Cómo se desarrolla la transferencia embrionaria?
Una vez en quirófano, la mujer se acomodará como se haría para una ecografía vaginal. El médico pondrá un espéculo vaginal para visualizar el cuello uterino, y procederá muy cuidadosamente a limpiar con gasas estériles y medio de cultivo embrionario los restos de medicación, aspiración del moco cervical, etc.
Una vez limpio el cuello uterino, se procederá a canular el canal cervical. Para esto se utiliza un catéter que debe ser, basado en nuestra experiencia en URE Centro Gutenberg, el más “blando” posible para evitar molestias a la paciente.
El embriólogo cargará el/los embriones seleccionados en un catéter interno mucho más blando, que el médico introducirá a través de la cánula con la que se canalizó el canal cervical. La punta del catéter interno se alojará a unos 10-15 mm del fondo uterino, donde se depositarán el/los embriones seleccionados.
Una vez finalizada la transferencia, se comprueba el catéter en el laboratorio para verificar que los embriones han sido depositados correctamente.
¿Cuánto dura una transferencia embrionaria?
Aunque requiere una gran precisión, la transferencia embrionaria suele durar entre diez y quince minutos, siempre que no surjan dificultades durante el procedimiento.
Tras finalizar, en URE Centro Gutenberg permaneces unos minutos en quirófano antes de poder levantarte y regresar a la habitación.
La transferencia embrionaria no suele ser dolorosa, aunque algunas pacientes pueden experimentar pequeñas molestias similares a las de una exploración ginecológica.
¿Cuándo no se puede realizar una transferencia embrionaria?
Existen determinadas circunstancias en las que el equipo médico puede considerar necesario cancelar o posponer la transferencia embrionaria.
Entre las principales situaciones se encuentran:
- Ausencia de embriones adecuados para transferir. En ocasiones, los embriones no alcanzan el desarrollo o la calidad necesarios. Puedes conocer más sobre cómo clasificamos los embriones según su calidad.
- Preparación endometrial inadecuada. Si el endometrio no presenta las condiciones que el equipo médico considera apropiadas, puede ser recomendable aplazar la transferencia.
- Riesgo de síndrome de hiperestimulación ovárica (SHO). En determinadas pacientes, realizar una transferencia en fresco puede no ser la opción más segura. Te explicamos más sobre el síndrome de hiperestimulación ovárica.
Cuando existen embriones viables, pero las condiciones clínicas no son las adecuadas para realizar la transferencia en ese momento, es posible vitrificar los embriones y programar la transferencia en un ciclo posterior.
En estos casos, el equipo médico planificará la preparación endometrial más adecuada para recibirlos una vez descongelados.
Si quieres saber más sobre este procedimiento, te recomendamos nuestro artículo sobre la transferencia de embriones congelados y las dudas más habituales.
Aunque aplazar la transferencia puede suponer una prolongación del tratamiento, en determinadas situaciones permite realizarla en condiciones más favorables o seguras para la paciente. La decisión dependerá siempre de las circunstancias individuales y de la valoración del equipo médico.
¿Qué ocurre después de la transferencia embrionaria?
Una vez realizada la transferencia embrionaria, comienza una etapa especialmente importante para nuestras pacientes: la espera hasta la prueba de embarazo, conocida como betaespera.
Durante estos días es habitual que surjan muchas preguntas: ¿debo hacer reposo?, ¿puedo continuar con mi vida habitual?, ¿qué actividades debo evitar?, ¿puedo mantener relaciones sexuales?
En URE Centro Gutenberg ofrecemos a nuestras pacientes una serie de indicaciones para los días posteriores a la transferencia, con el objetivo de que afronten esta etapa con tranquilidad y sepan cómo actuar.
Si quieres conocerlas, te recomendamos leer nuestro artículo Recomendaciones después de una transferencia embrionaria, donde explicamos qué hacer y qué evitar durante los días previos a la prueba de embarazo.
Y después de la transferencia llega una de las preguntas que más nos hacen nuestras pacientes: ¿cuándo puedo hacerme una prueba de embarazo y saber si el tratamiento ha funcionado?
Aunque las ganas de conocer el resultado sean enormes, es importante realizar la prueba en el momento indicado por tu equipo médico para evitar interpretaciones erróneas.
En nuestro blog Test de embarazo después de una FIV: cuándo hacerlo y cómo interpretar el resultado te explicamos cuándo es recomendable realizarlo, qué diferencias existen entre un test de orina y una beta hCG en sangre y qué debes tener en cuenta para interpretar los resultados.
¿Te quedan dudas sobre la transferencia embrionaria?
También puedes consultar nuestro artículo sobre las preguntas más frecuentes acerca de la transferencia embrionaria, donde respondemos a muchas de las inquietudes que nos plantean habitualmente nuestras pacientes.
Y si necesitas información personalizada sobre tu caso, contacta con nosotros. Nuestro equipo de especialistas en fertilidad estará encantado de ayudarte.
Dr. Claudio Álvarez
Ginecólogo – Especialista en Medicina Reproductiva
URE Centro Gutenberg




