Nos cuentan su historia, Iwetta «Solo quien no se rinde, alcanza su meta´´

´´Solo quien no se rinde, alcanza su meta´´  Esta es la frase que si estás a punto de comenzar un tratamiento de reproducción asistida para ser mamá o papá debes tener presente. Nos lo cuenta en su historia, Iwetta. No será fácil, pero sí que valdrá la pena.

Muchísimas gracias Iwetta, por tus palabras hacia nuestro equipo, y contar tu historia. Sabemos que son estas historias las que alientan a luchar y creer que se puede, y te damos las gracias por ello.

Aquí te dejamos su historia…

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Somos Iwetta y Antonio, una pareja que se conoció y se enamoró hace casi 10 años, mi marido es malagueño y yo nací en Polonia y me mudé a Málaga hace 10 años por trabajo. Aquí me enamoré no sólo de mi marido, sino también de la ciudad de Málaga. Rápidamente quedó claro que queríamos mirar al futuro juntos aquí. Después de una boda maravillosa, decidimos que queríamos formar una pequeña familia.

Tras un embarazo precoz y la alegría inicial, pronto llegó la tristeza. Sufrí un embarazo ectópico y me operaron urgentemente. Me extirparon la trompas de Falopio, ya que el embarazo no quería funcionar de forma natural.

Sin embargo, como el deseo de ser padres era muy fuerte y estaba presente, pronto acudimos a otra clínica de fertilidad, donde los dos primeros intentos fracasaron. La tristeza y el dolor no facilitaron el camino.

Unos amigos nos hablaron de la Clínica Gutenberg y concertamos nuestra primera cita. Me sorprendió mucho la primera acogida por teléfono. La amabilidad y la humanidad son las máximas prioridades de esta clínica. Eso sentí desde el inicio.

El primer paso en este largo y pedregoso camino suele ser el más difícil. Desde la primera consulta quedó claro que el equipo haría todo lo posible por cumplir nuestro deseo de ser padres.

Junto con el Dr. Sánchez Rosa, hicimos todos los exámenes iniciales importantes y nos decidimos por la fecundación in vitro. La empatía y la profesionalidad de este médico me dieron nuevas fuerzas y esperanzas. Recuerdo que al salir de aquella clínica dije:

«¡Voy a ser mamá, vamos a tener un bebé Gutenberg!».

Con el tiempo y las visitas a la clínica, llegamos a conocer a todo el equipo y formamos un vínculo muy especial con algunos de ellos. Conocí a Rocío, mi embrióloga, y hoy puedo decir que esta persona ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones. Realmente estuvo a mi lado durante todas las transferencias embrionarias. ¡incluso en el momento más difícil de Covid! Es increíble lo simpático y amable que es el equipo Gutenberg. Simplemente te sientes a gusto desde la primera reunión.

Nuestro deseo de tener hijos fue un camino muy largo y pedregoso, a menudo nos causaba dudas, acompañadas de lágrimas y miedos, y los pensamientos de abandonar también estaban presentes a menudo. Pero siempre se nos dio esperanza.

¡Porque sólo quien no se rinde, alcanza su meta! 

Esta frase me dio mucha fuerza para seguir adelante cada vez. Para empezar de nuevo con un nuevo ciclo. Durante el tratamiento, siempre recibí muy buenos consejos y apoyo. Lo más que me ha gustado era, que el Dr. Sánchez siempre estaba con una sonrisa y con mucha esperanza para un final feliz.

Mientras estaba en casa me atormentaban de nuevo las preguntas y la incertidumbre, escribía un correo electrónico o llamaba y siempre recibía una respuesta inmediata del médico. Esto me dio seguridad y empecé a confiar con toda mi alma. No sólo en las posibilidades de esta clínica, sino también en mí misma y en mi cuerpo, de nuevo. Creo que uno de los aspectos más importantes de este viaje es «confiar» en que como mujeres / o como pareja somos capaces de convertirnos en padres (con algo de ayuda).

«Porque la esperanza te da fuerzas para seguir adelante!»

Y después de un embarazo bioquímico, algunos intentos fallidos y una larga pausa en la que aproveché para perder algunos kilos, casi un año más tarde dimos el paso y nos implantaron nuestro último blastocisto. Nos iba a cambiar la vida.

Apenas 11 días después de la transferencia, ¡tuvimos un test positivo en nuestras manos! No podíamos creer nuestra suerte. Y esta vez iba a quedarse con nosotros.


Nuestra hija nació en diciembre de 2023
y después de 6 largos años por fin nos convertimos en una pequeña y esperada familia.

Como familia, no podemos expresar con palabras nuestra gratitud a estos médicos y embriólogos del Centro Gutenberg.

Ahora, mirando hacia atrás y como madre, sin duda recorrería todos los caminos difíciles y daría la vuelta a todas las piedras para sentir este amor infinito que siento como madre.

– Cuando los sueños forman pequeños manos y pies y el amor, la esperanza y los deseos se convierten en vida, entonces se puede hablar de milagro – 

Solo falta por decir

GRACIAS con todo el cariño del mundo

Iwetta, Antonio y Lili

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Iwetta, gracias de nuevo por añadir tu testimonio a nuestra colección de historias reales de pacientes que han pasado por la URE. Estamos convencidos de que ayudará a otras mujeres y parejas en tu misma situación.

Y tú, que nos lees, queremos recordarte que estamos a tu disposición para resolver cualquier duda que tengas. Contacta con nosotros si quieres una primera cita de valoración. Recuerda que este encuentro inicial es gratuito, servirá para conocernos y para poder conocer tu historial y plantearte opciones. ¡Te esperamos con los brazos abiertos!

 

 

 

 

Desde este blog compartimos contigo las últimas noticias de nuestra Unidad, consejos, recomendaciones e ideas en torno a la fertilidad.

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