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El varón SI importa en fertilidad

La importancia del factor seminal en tratamientos de fertilidad

La probabilidad de que una mujer logre un embarazo cada mes ronda, aproximadamente, el 23%. ¿Lo sabías? Es lo que llamamos tasa de fecundabilidad. Este porcentaje, además, disminuye con el paso de los meses. Así, cuando hablamos de infertilidad solemos definirla como la imposibilidad de lograr un embarazo evolutivo tras un año de relaciones sexuales regulares sin métodos anticonceptivos. De hecho, después de un año de búsqueda la tasa de fecundabilidad baja al 3%, y cada año que pasa esta cifra continúa disminuyendo sustancialmente.

La infertilidad cuyo origen se encuentra en el varón suele estar presente en entre un 40 y un 50% de las parejas infértiles, asociada o no a una causa femenina. No olvides que tener hijos es cosa de dos, y el problema puede estar en la mujer, en el varón, o en ambos.

Este es el motivo de que en las clínicas de fertilidad, como URE Centro Gutenberg, la evaluación clínica siempre debe incluir a ambos miembros de la pareja.

 

¿En qué consiste el estudio de infertilidad en el varón?

El estudio del varón debe abarcar una correcta y completa anamnesis -conjunto de datos que se recogen en la historia clínica- buscado información sobre antecedentes familiares, de su niñez y adolescencia, actividad laboral, uso de medicamentos y/o drogas, tabaco, alcohol, etc.

Evidentemente esto hace necesario, al igual que sucede en el caso de la mujer, el examen físico del varón. Este examen debe hacer hincapié en el desarrollo de los caracteres sexuales masculinos (distribución de masa muscular y grasa, desarrollo piloso, genitales externos, etc.).

El pilar diagnóstico del factor masculino es el seminograma, con el que se estudian las características macroscópicas del semen: volumen, aspecto, olor, color, ph… Microscópicamente se evalúa además el recuento de espermatozoides y su concentración, movilidad y morfología.

Es normal que los parámetros del seminograma varíen en un mismo varón en distintos momentos. Es por ello que, siempre antes de un diagnóstico definitivo y de indicar un tratamiento, se debe evaluar con un mínimo de dos seminogramas.

Además del seminograma, existen otras pruebas complementarias que se solicitan dependiendo de la evaluación de cada paciente: niveles hormonales, cariotipo, estudios genéticos (FISH en espermatozoides o test de fragmentación de ADN), estudios ecográficos, cultivo seminal, etc.

Además, existen técnicas como la MACS, que pueden ayudarnos a seleccionar el mejor espermatozoide cuando existen problemas de fragmentación de ADN en el semen.

El tratamiento debe ser individualizado, en búsqueda de la causa que provoca alteraciones en el semen. A pesar de todo, debes saber que en la mayoría de los casos, sobre todo del seminograma, la causa termina siendo desconocida.

Las indicaciones que reciba la pareja dependerán también del diagnóstico y edad de la mujer y del tiempo de infertilidad. La mayoría de las recomendaciones terminarán en técnicas de reproducción asistida, ya sea inseminación artificial o Fecundación in Vitro.

 

¿Influye la edad del varón en los casos de infertilidad?

En la mujer, la edad es el factor pronóstico más importante a la hora de buscar un embarazo, pero el varón no se escapa al paso del tiempo.

Se sabe que después de los 45 años puede disminuir el recuento y movilidad de los espermatozoides en el seminograma, y que a los 60 años los testículos se hacen más pequeños. Esto hace deducir que la fertilidad del varón también disminuye con la edad, pero más tardíamente que en la mujer.

Otros estudios han relacionado la edad paterna con el aumento de incidencia de esquizofrenia y  autismo en la descendencia, especialmente a partir de los 55 años. También se ha asociado con la aparición de enfermedades monogénicas, como la acondroplasia, el síndrome de Apert, enfermedad de Pfeiffer, de Crouzon, neurofibromatosis tipo I y retinoblastoma. Algunas enfermedades cromosómicas, como el síndrome de Down y Klinefelter, también se han asociado a la edad del varón.

 

En resumen, siempre debes tener en cuenta que la infertilidad es un problema de dos, cada uno tan importante como el otro. Por esto, en URE Centro Gutenberg tenemos claro que el enfrentamiento diagnóstico y terapéutico de la pareja infértil debe ser abarcado como un todo, sin excepciones.

 

¿Llevas tiempo intentando quedarte embarazada y no lo consigues? ¿Sospechas que tú o tu pareja podéis tener un problema de fertilidad? ¡No dejes pasar más tiempo! Pide cita online en URE Centro Gutenberg y déjanos ayudarte.