(+34) 952 122 565 |
Facebook | URE Centro Gutenberg Twitter | URE Centro Gutenberg Youtube | URE Centro Gutenberg LinkedIn | URE Centro Gutenberg Instagram | URE Centro Gutenberg
malos habitos fertilidad

Hábitos nocivos para la fertilidad: evítalos si quieres ser madre

Las causas que pueden impedir a una pareja tener hijos de forma natural son numerosas y muy variadas. Al margen de enfermedades y patologías diversas, también nos encontramos con ciertos hábitos nocivos para la fertilidad, que debes evitar si quieres ser madre en un futuro.

Fumar, beber alcohol, e incluso el sedentarismo, son malos hábitos para nuestra salud en general, eso lo sabemos. Pero son aún peores si buscas tener un hijo, ya que influyen de forma muy negativa en tu fertilidad.

Evidentemente esto no es algo que afecte sólo a las futuras mamás, ya que en fertilidad el varón también importa, pero si has decidido ser madre y estás buscando el embarazo, es muy importante que evites hábitos dañinos como los que te contamos a continuación.

Tabaco

Todos sabemos que fumar es perjudicial para la salud, tanto la tuya como la de aquellos que te rodean, y por supuesto para tu futuro bebé. En lo que se refiere a la fertilidad de la mujer, el consumo de tabaco de forma habitual está asociado a una menor calidad de los óvulos y una menor tasa de implantación endometrial, así como a mayores riesgos de aborto y complicaciones en el embarazo (en caso de conseguirlo), como bajo peso al nacer de los bebés, prematuridad, etc.

Como imaginarás, el consumo de tabaco no sólo afecta a la fertilidad de la mujer. En el hombre fumar habitualmente está asociado a una menor calidad en los espermatozoides, lo que se traduce en menores probabilidades de conseguir un embarazo.

Todos estos factores dificultan enormemente la posibilidad de tener hijos, y por eso el tabaco es uno de principales hábitos nocivos que debes abandonar si quieres ser madre.

Alcohol

Al igual que el tabaco, el consumo de alcohol de forma habitual y en cantidades importantes o bebidas de graduación elevada es una causa directa de infertilidad, y por ello te conviene vigilarlo muy bien.

Los riesgos asociados al consumo de alcohol son normalmente muy parecidos en el hombre y la mujer a los descritos para el tabaco: menor calidad de los óvulos y espermatozoides, peor implantación en el útero, mayor tasa de aborto… Todo ello se traduce en una merma en la fertilidad que debes evitar si estás buscando quedar embarazada.

Obesidad y/o sobrepeso

Nuestro ritmo de vida habitual nos lleva en muchos casos a una vida bastante sedentaria, con poca o nula actividad física, lo cual puede traducirse en una situación de sobrepeso u obesidad: una barrera para ser padres.

El índice de masa corporal (IMC) es un sencillo indicador de la relación entre el peso y la altura, generalmente utilizado para clasificar el peso insuficiente, excesivo y la obesidad en adultos. Se calcula dividiendo el peso en kilogramos por el cuadrado de la altura en metros (kg/m2). Se considera que ligeros sobrepesos (por encima de un índice 25) no son especialmente peligrosos para la salud, aunque es recomendable mantenerse por debajo de ese número. Sin embargo, nos encontramos en una situación de obesidad cuando el índice obtenido está por encima de 30, lo que se corresponde con un peligro real para la salud. En fertilidad está comprobado que, tanto en el hombre como en la mujer, un IMC superior a 28 influye de forma negativa en la consecución de un embarazo.

Por ello, en URE Centro Gutenberg no son pocas las parejas a las que antes de iniciar un tratamiento de reproducción asistida les aconsejamos perder peso e intentarlo de manera natural, ya que en muchos casos no muestran problemas aparentes y la constancia puede ser una gran aliada en fertilidad. En otras situaciones, nos encontramos con parejas que por problemas identificados sí deben recurrir a tratamientos de reproducción, a las que también aconsejamos perder peso porque sabemos que esto facilitará el embarazo. Es decir, que el sobrepeso y, con mucha más gravedad la obesidad, influyen de forma negativa en la probabilidad de tener hijos, tanto de forma natural como mediante tratamientos de fertilidad como la Fecundación in Vitro (FIV) o la inseminación artificial.

En cualquier caso, tampoco conviene obsesionarse. Ten en cuenta que, por ejemplo, la pérdida drástica de peso o el bajo peso entendido como un IMC inferior a 18 tienen también relación directa con la infertilidad de la mujer. Y en el caso de los hombres, el bajo peso puede implicar una disminución de la movilidad espermática y una menor concentración de espermatozoides.

Mala alimentación

Al igual que ocurre con el sedentarismo, los ritmos de vida actuales llevan a muchas personas a descuidar su alimentación, un aspecto que debes controlar muy especialmente si buscas ser madre, por su relación directa con la fertilidad. Así, alimentarte de forma variada y equilibrada te ayudará a controlar tu peso, a disfrutar de una buena salud y, a la postre, a ser más fértil.

Los antioxidantes y ácidos grasos, por ejemplo, son fundamentales para el buen funcionamiento de tu organismo y contribuyen a mantener una buena salud reproductiva. Así, una alimentación adecuada mejorará tu capacidad de ovular, mientras que en el varón se traducirá en un esperma con mayor movilidad y calidad. Comer bien ayuda además a equilibrar las hormonas tanto femeninas como masculinas, optimizando la condición de los órganos reproductores.

La alimentación es uno de esos factores que, junto al estrés, el sobrepeso, la falta de ejercicio físico y otros hábitos tóxicos como el consumo de tabaco o alcohol, pueden ser causa de infertilidad en la mujer, sobre todo cuando actúan de forma combinada. Por lo tanto, te recomendamos vigilar muy bien estas situaciones y evitar rutinas nocivas como las que te hemos comentado.

 

¿Te quedan dudas sobre esta cuestión? ¿Llevas tiempo intentando quedarte embarazada y piensas que puedes estar enfrentándote a un problema de fertilidad? En URE Centro Gutenberg podemos ayudarte. ¡Contacta con nosotros y cuéntanos tu caso!