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cancer de mama

Cáncer de mama y fertilidad

 

Cada 19 de octubre se celebra el Día Mundial del Cáncer de Mama, como recordatorio del compromiso de la sociedad en la lucha contra el cáncer y la sensibilización para la detección temprana de esta enfermedad.

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente entre la población femenina. Según la Organización Mundial de la Salud, cada 30 segundos se detecta un cáncer de mama en algún lugar del mundo y 1 de cada 8 mujeres lo desarrollará en algún momento de su vida.

En España se diagnostican cerca de 25.000 nuevos casos al año. De estos, entre un 20 y un 30% se producen en mujeres que desean ser madres. Es decir, en mujeres que se encuentran en edad reproductiva.

Gracias a los avances científicos logrados en este campo, cerca del 85% de los casos diagnosticados pueden curarse. Pero es más… una detección temprana supondría el 100% de curación, incluso evitando la quimioterapia tras la cirugía.

Según datos de la Sociedad Española de Oncología Clínica, siete de cada diez pacientes con un tipo de cáncer de mama común en fase inicial no necesitan quimioterapia tras la cirugía. Esto evitaría a miles de mujeres sus efectos secundarios, entre ellos la infertilidad. Otro dato importante, presentado por esta asociación en su última reunión, fue descartar que las mujeres que se quedan embarazadas tras superar un cáncer de mama tengan más riesgo de recaída.

La importancia de la exploración mamaria en la detección temprana

 Trabajar por la sensibilización en la detección temprana de esta enfermedad es fundamental. Detectar el cáncer a tiempo aumenta las posibilidades de supervivencia, y conserva la fertilidad de la mujer evitando la quimioterapia.

Por eso, desde URE Centro Gutenberg queremos aprovechar también para compartir un consejo de prevención imprescindible para la detección temprana del cáncer de mama. Nos referimos a la exploración mamaria.

Todas las mujeres mayores de 20 años deberían realizarse una autoexploración mamaria al menos una vez al mes. Después de los 25 años, es recomendable que esta exploración la realice un especialista durante tu revisión ginecológica anual. Y, a partir de los 40 años, es conveniente complementarla con una mamografía.

La autoexploración mamaria debe efectuarse siempre delante de un espejo. Es preferible realizarla en el mismo día del mes, preferiblemente  tras el ciclo menstrual, estando atenta a cualquier cambio de color y textura de los senos (anomalías asimétricas, pezón retraído, incremento de número de venas, alteraciones en la piel, etc.).

La observación se completa mediante una palpación, para descartar la presencia de cualquier bulto. El bulto puede variar desde el tamaño de una lenteja, al de una avellana, y no tiene por qué ser doloroso. Esto último es muy importante, ya que muchas mujeres piensan que el dolor es un síntoma inicial, cuando no es así.

¿Hay predisposición al cáncer de mama?

La mayoría de los casos de cáncer de mama son esporádicos. Es decir, se desarrollan a partir del daño a las células de una persona que se producen después del nacimiento. Los casos de cáncer de mama hereditario son menos frecuentes, representando entre el 5 y el 10% de los casos de cáncer.

Factores externos como el sedentarismo, un alto consumo de grasas y azúcares, tabaco o alcohol, un embarazo tardío o no embarazo, menopausia precoz, no dar el pecho, primera regla antes de los 12 años… pueden contribuir al desarrollo de esta enfermedad.

Quimioterapia y fertilidad

En los casos en los que el tratamiento con quimioterapia y fármacos sea necesario, y la mujer esté en edad fértil, se debe ofrecer la oportunidad de preservar la fertilidad antes de comenzar el tratamiento. Al menos, siempre que sea posible.

Hace tiempo ya hablamos en el blog de la vida después del cáncer, explicando cómo afecta la medicación a la función ovárica de la mujer, y qué métodos existen para preservar la fertilidad, ya sea mediante vitrificación de óvulos, congelación de embriones, o corteza ovárica.

Otras alternativas disponibles en los centros de reproducción asistida, en caso de no ser posible la preservación de la fertilidad, y el embarazo espontáneo no llegue, sería la ovodonación y/o la adopción de embriones.

Si tienes dudas acerca de cómo el cáncer de mama afecta a tu fertilidad. O si has pasado por esta enfermedad y quieres ser madre, podemos ayudarte. Puedes contactar con nosotros desde aquí.