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A continuación respondemos a muchas de las preguntas que suelen surgir alrededor de los tratamientos de reproducción asistida, las pruebas y los estudios de fertilidad y la terminología asociada a este ámbito. También solucionaremos cuestiones acerca de cómo funcionan nuestro centro y nuestro sistema de citas médicas.

Esta sección se mantiene en continua actualización a través de las consultas y dudas que recibimos tanto por vía telefónica, como a través de email y redes sociales.

¿Cuándo acudir a un especialista en reproducción?

Si después de transcurrido un año de intentar el embarazo, teniendo relaciones sexuales regulares sin protección (2-3 veces a la semana), éste no se consigue, es aconsejable que la pareja acuda a un especialista en reproducción. Dado que la edad influye negativamente en la fertilidad de la mujer, si ésta tuviera más de 37 años lo aconsejable es no esperar más de seis meses en acudir al especialista.

Se estima que entre el 15 y el 20 por ciento de las parejas en edad reproductiva tienen problemas de esterilidad. Según datos epidemiológicos, en España 600.000 o 700.000 parejas van a necesitar tratamientos o técnicas de reproducción asistida para conseguir un embarazo.

¿Qué es el soporte el fase lútea?

En un ciclo menstrual, posterior a la ovulación viene la etapa secretora o fase lútea que se caracteriza por la producción de progesterona por el cuerpo lúteo del ovario. La progesterona produce la maduración del endometrio, preparando esta cavidad para la futura implantación del embrión.

En una fecundación in vitro con óvulos propios o donados se utilizan medicamentos como los análogos y los antagonistas de la GnRH, que son necesarios para mejorar la eficiencia del tratamiento,  pero que pueden alterar el desarrollo y maduración del endometrio, lo que disminuye las probabilidades de embarazo. Para evitar esto, después de la punción ovárica o después de la donación de ovocitos se indican medicamentos, principalmente progesterona, por vía vaginal o subcutánea, que son necesarios hasta la semana 10 a 12 de embarazo. A esto se le denomina “Soporte de Fase Lútea”.

¿Por qué se usan los tratamientos hormonales en un ciclo de FIV?

El objetivo de la mayoría de los  medicamentos que se utilizan durante un tratamiento de reproducción asistida, ya sea una inseminación artificial o una fecundación in vitro, son mejorar la efectividad y eficiencia de estas técnicas. Por ejemplo, el uso de la píldora anticonceptiva o de estrógenos orales antes de comenzar un ciclo de estimulación persigue ordenar y sincronizar el desarrollo y crecimiento de los folículos en el ovario.

La medicación inyectable utilizada para estimular el ovario es para lograr un desarrollo folicular múltiple, en un ciclo de FIV, lo que posibilitará tener un  mayor numero de embriones y poder seleccionar los mejores para tener un mejor resultado.  En el caso de una inseminación artificial, la estimulación del ovario pretende asegurar una correcta ovulación.

Posterior a la inseminación o después de la punción ovárica en el caso de una FIV se indica progesterona para asegurar una correcta “maduración” del endometrio, necesaria para un normal proceso de  implantación del embrión.

¿Qué es el test preconcepcional de compatibilidad genética?

La información genética o ADN de todas las células esta estructurada en los cromosomas, que en la célula humana son 46.

Se distinguen dos tipos de cromosomas: los autosómicos y los sexuales. Los cromosomas contienen las unidades básicas llamadas genes. Una alteración en la estructura del ADN o mutación genética dará origen a las distintas enfermedades genéticas. Estas enfermedades pueden ser monogénicas, es decir, debidas a la alteración de un solo gen en concreto o multifactoriales (por mutación de varios genes combinado con factores ambientales). Las enfermedades monogénicas pueden ser dominantes, recesivas o ligadas al cromosoma X. La prevalencia de estas puede llegar al 1.0% de la población general.

Hoy es posible identificar estas mutaciones y detectar un numero importante de enfermedades monogénicas, como la fibrosis quística, la atrofia muscular espinal, el X frágil, etc. Esto es, el llamado Test preconcepcional de compatibilidad genética, que con una muestra de saliva o sangre, permite identificar las mutaciones recesivas que están presentes en el paciente y que causan enfermedades genéticas graves. Con esta información es posible evitar que se produzca la enfermedad.

¿Qué es la infertilidad?

Infertilidad Primaria:
Cuando la pareja consigue una gestación, pero no llega a término con un recién nacido vivo.

Infertilidad Secundaria:
Cuando la pareja, tras un embarazo y parto normales, no consigue una nueva gestación a término con recién nacido vivo.

¿Qué es la esterilidad?

Esterilidad Primaria:
Cuando la pareja, tras un año de relaciones sin métodos anticonceptivos, no ha conseguido el embarazo (OMS).

Esterilidad Secundaria:
Cuando la pareja, tras la consecución del primer hijo, no logra una nueva gestación.

¿Cuáles son las causas de la esterilidad?

Aproximadamente un 40% son causas masculinas: alteraciones seminales, obstrucción de conductos, patologías en la próstata, alteraciones en la eyaculación o erección, etc.

Otro 40% sería por causas femeninas: fallo ovárico, endometriosis, obstrucciones tubáricas, problemas ovulatorios, etc.

Finalmente, un 10% se atribuye a causas mixtas o combinadas, y el otro 10% a causas de origen desconocido.

¿Qué es una clínica de reproducción asistida?

Es un centro médico especializado en métodos diagnósticos y técnicas de reproducción, que posee personal sanitario específico altamente preparado con tecnología e infraestructuras actualizadas permanentemente. Ante problemas de fertilidad aconsejamos acudir a ginecólogos especializados, ya que el estudio de esterilidad es complejo y comprende pruebas que no se efectúan en la exploración ginecológica habitual.

¿En qué consiste una primera consulta de esterilidad?

En una primera consulta de esterilidad se hará una historia clínica lo más detallada posible, valorando antecedentes personales y familiares de la pareja. También se tendrán en cuenta los factores ambientales y laborales, por ejemplo el hábito de vida, la exposición a tóxicos y otras causas que puedan ser motivos de esterilidad.

Se realizará una exploración clínica a ambos miembros de la pareja, para intentar evaluar la normalidad de los órganos genitales de ambos. Con los datos adquiridos, el médico procederá a realizar una valoración inicial del caso y a solicitar las pruebas complementarias necesarias (estudio hormonal, seminograma, cariotipo, etc.) para llegar al diagnóstico. El estudio de cada caso es siempre personalizado, por lo cual pueden existir casos en los que no sea necesario realizar alguna prueba de las que normalmente están incluidas en el protocolo, y situaciones en donde se requieran pruebas más especiales.

En muchos casos la pareja ya dispone de los resultados de algunas pruebas, siendo conveniente que los aporten en la primera visita, ya que podrían ayudar a enfocar el problema y avanzar en el diagnóstico, así como a evitar la repetición de pruebas innecesarias.

Para más información, puedes consultar nuestra sección “Tu primera cita”.

Y después de la primera visita y las pruebas que nos ha mandado el médico, ¿qué hacemos?

Ya con los resultados de las pruebas que pidió el especialista, la pareja acude a una segunda visita donde, según los resultados, analíticas y resto de pruebas aportados, el médico ya podría indicar cuál sería la técnica de reproducción más aconsejable, o bien requerir estudios complementarios para llegar a un diagnóstico más fiable. Aunque a veces pueda parecer un camino largo, es importante realizar un buen diagnóstico individualizado de la pareja para optar por el mejor tratamiento y maximizar las posibilidades de éxito.

¿Cuáles son las principales pruebas que componen el estudio de fertilidad del varón?

Seminograma (Análisis del semen):
Normalmente es la primera prueba que se le indica al varón. Tras un periodo de abstinencia sexual de tres a cinco días, se recoge el semen obtenido por masturbación, y se entrega en el Laboratorio de Semen.

Esta prueba permite descartar o no la existencia de un factor masculino. Por eso es aconsejable, sobre todo si el resultado no fuera normal, repetirla una vez más, ya que existen situaciones como la fiebre o determinados medicamentos que pueden influir negativamente y de manera transitoria en los resultados.

El seminograma valora la producción de espermatozoides en el testículo, su movilidad y forma, así como el funcionamiento de las glándulas accesorias (próstata, vesículas seminales) y, en cierta manera, la normalidad o anormalidad de las vías seminales.

Capacitación seminal o REM:
Un estudio complementario al seminograma es el Test de Capacitación o REM, que consiste en eliminar el plasma seminal dejando los espermatozoides resuspendidos en un medio de cultivo rico en sustancias nutritivas. El Recuento de Espermatozoides Móviles (REM) obtenido en esta prueba nos permite conocer cuántos de ellos serían útiles para técnicas de reproducción asistida, y de esta forma seleccionar la técnica más conveniente.

Exámenes complementarios:
Dependiendo de los antecedentes, hallazgos clínicos en la exploración o de la anamnesis, puede estar indicado realizar alguna de las siguientes pruebas:

1. Exámenes bacteriológicos y bioquímicos del semen en busca de infecciones, cultivo seminal.
2. Cariotipo para buscar anomalías cromosómicas y/o estudios genéticos.
3. Serología para la investigación de anticuerpos.
4. Niveles hormonales de FSH, LH, Testosterona, E2, PRL e Inhibina B.
5. Biopsia del testículo.
6. Ecografía de próstata.

¿Cuáles son las principales pruebas que componen el estudio de fertilidad de la mujer?

Estudio Hormonal Basal (Estradiol, FSH, LH, PRL, TSH) y Hormona Antimülleriana:
Se valoran las condiciones de normalidad o anormalidad de la función ovárica e hipofisaria. Debe hacerse al principio del ciclo, entre los días 2 y 4 del inicio de la regla.

Niveles de Hormona Antimülleriana en sangre. Puede ser medida en cualquier momento del ciclo menstrual y su resultado orienta el estado de la reserva ovárica (número de ovocitos en los ovarios) y ayuda a establecer un pronóstico de respuesta del ovario al momento de la estimulación en un tratamiento de FIV.

Ecografía vaginal:
Examen con ultrasonidos que aporta información sobre la morfología del útero, los ovarios y, ocasionalmente, la patología tubárica, y permite conocer la respuesta del ovario y del endometrio durante el proceso de ovulación.

Histerosalpingografía (HSG):
Prueba radiológica a través del cuello del útero, en la que se emplea un contraste que permite valorar la normalidad de la cavidad del útero y el grado de permeabilidad de las trompas. Una obstrucción de ambas impediría el proceso de fecundación natural. Se realiza al sexto o séptimo día del ciclo y en ausencia de riesgos de infección genital.

Histeroscopia:
Es un procedimiento que nos permite la visualización directa del canal cervical y la cavidad uterina. Puede ser diagnóstica o quirúrgica para evaluar o tratar determinadas patologías uterinas y del canal cervical. Se indica para estudiar causas de infertilidad, abortos de repetición, fallos de implantación en tratamientos de FIV, diagnóstico de hemorragias uterina, para extirpar pólipos o miomas, eliminar adherencias endometriales, corregir malformaciones uterinas.

Cariotipo:

Mediante una muestra de sangre se estudia el numero y normalidad estructural de los cromosomas. Las alteraciones que se pueden detectar en un cariotipo se pueden clasificar en alteraciones numéricas (número anormal de cromosomas; aumento o disminución) y alteraciones estructurales (perdida, ganancia, intercambio, inversiones del material genético). Alteraciones en el cariotipo pueden asociarse a problemas reproductivos graves.

 

¿Cuándo sabremos qué tratamiento nos tenemos que realizar?

Una vez se ha completado la fase de diagnóstico individualizado, el ginecólogo explicará a la pareja el tratamiento específico y, si estuviera indicado, en qué consiste la técnica de reproducción asistida aconsejada, qué riesgos puede tener y qué porcentaje de éxito. Además entregará el consentimiento informado de la misma, que la pareja deberá aceptar y firmar para realizar el tratamiento.

¿Existe lista de espera para hacerme un tratamiento?

No existe lista de espera para realizar un tratamiento de reproducción asistida.

No obstante, en los casos de ciclos de Fecundación in Vitro con óvulos donados (ovodonación), la espera es el tiempo mínimo que necesitamos para buscar una donante de óvulos acorde al fenotipo de la mujer receptora, normalmente unas tres o cuatro semanas (excepto fenotipos poco frecuentes).

De cualquier modo, se puede programar la realización de cualquier tratamiento en las fechas que mejor le convengan a cada paciente.

Para pacientes que residen en el extranjero, es posible programar ciclos a distancia y cuadrar fechas para el desplazamiento a nuestro centro.

¿Qué riesgos existen?

Los riesgos son muy bajos, pero como en cualquier intervención médica, existen.

El principal riesgo es el síndrome de hiperestimulación ovárica, que consiste en una respuesta exagerada al tratamiento de inducción de la ovulación. Se puede clasificar en tres grados: leve, moderado y grave, siendo este último muy excepcional y pudiendo precisar hospitalización, tratamiento médico-quirúrgico.

No obstante, actualmente existen mecanismos para evitar esta complicación o disminuir la intensidad del cuadro a las pacientes, con lo que el número de casos en los que se produce es muy, muy bajo.

Otro riesgo es el embarazo múltiple (dos o más fetos): es una complicación que supone riesgos físicos para la madre y los fetos. Actualmente, en los tratamiento de Fecundación in Vitro con óvulos propios o donados, estamos recomendando cada vez en más casos la transferencia selectiva de un solo embrión, para evitar el riesgo de embarazo múltiple.

¿Me atenderá siempre el mismo especialista?

Todo paciente puede solicitar cita con el especialista que desee, e intentaremos que el mismo médico ginecólogo lleve todo el proceso. Toda paciente tendrá su ginecólogo de referencia. No obstante, por cuestiones de agenda, organización del trabajo y guardias de los especialistas de la Unidad, no podemos garantizar siempre la atención de tu caso por el mismo profesional.

Lo que sí garantizamos es el trabajo en equipo. La Unidad de Reproducción del Centro Gutenberg está compuesta por un equipo de profesionales especialistas, donde la actividad se desarrolla de forma conjunta y coordinada. Debido a las características de la especialidad y a la rotación de turnos, todos los facultativos del equipo tendrán acceso a la información contenida en los historiales médicos de los pacientes, y además se realizan reuniones periódicas del equipo médico para evaluar todos los casos. De esta manera, cualquier miembro del equipo de la Unidad de Reproducción podrá atenderte en igualdad de condiciones, con las mismas garantías de profesionalidad y cuidado.

¿Son molestos estos tratamientos?

En la inseminación artificial las molestias son mínimas, ya que en caso de llevar tratamiento hormonal éste es muy suave y apenas tiene efectos. No obstante, depende de los efectos de la medicación en cada mujer.

Los tratamientos de Fecundación in Vitro llevan un tratamiento hormonal algo más intenso, por lo que la mujer sí puede notar alguna molestia de carácter leve.

En cualquier caso se trata de reacciones normales y bien toleradas.

¿Hay que pedir muchos días libres en el trabajo?

Realmente no es necesario pedir muchos días, aunque sí tener cierta flexibilidad para acudir a las breves visitas periódicas de cada tratamiento.

La fase de estimulación ovárica, o preparación en los tratamientos de inseminación artificial, suele durar de cinco a siete días. Las visitas son aproximadamente dos o tres, y realizaremos una ecografía y, a veces, una determinación hormonal para controlar el crecimiento folicular. Estas visitas son breves: su duración no suele ir más allá de los diez o quince minutos.

El día de la inseminación es necesaria la presencia de la paciente y su pareja (salvo que la muestra proceda de banco) para dejarnos la muestra de semen que procesaremos en el Laboratorio. El proceso de inseminación dura entre diez y quince minutos, tras los cuales la paciente puede volver a su casa o al trabajo, haciendo vida normal.

La fase de estimulación ovárica en los tratamientos de Fecundación in Vitro suele durar entre diez y doce días, y requiere en total unas cinco o seis visitas, en las que realizaremos una ecografía y a veces una determinación hormonal para controlar el crecimiento folicular. La duración de estas visitas es breve: de nuevo entre diez y quince minutos.

El día de la punción folicular, citaremos a la paciente a primera hora de la mañana. Esta intervención se realiza en quirófano y dura unos veinte minutos. El mismo día, transcurridas unas tres horas después de la intervención, la paciente podrá volver a casa. Recomendamos unas veinticuatro horas de reposo en casa después de la punción. En cuanto al varón, es necesario que el mismo día de la punción, después de la recuperación de ovocitos, entregue una muestra de semen, salvo que disponga de semen congelado o proceda de un donante.

La transferencia embrionaria normalmente se realiza tres días después de la punción. Es un proceso ambulatorio e indoloro que no precisa sedación ni ingreso. Se realiza en quirófano y dura unos diez minutos. Se recomienda unas veinticuatro horas de reposo relativo en casa después de la transferencia.

A partir de ahí, excepto indicaciones médicas, la paciente puede hacer vida normal sin hacer esfuerzos excesivos hasta el día de la prueba de embarazo.