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Transferencia embrionaria diferida y COVID-19: qué es y por qué la estamos aplicando

La actual pandemia por coronavirus COVID-19 ha revolucionado todos los escenarios de la sociedad, y nos ha afectado en lo personal, familiar, laboral, económico… Nuestra sociedad no estaba preparada para esta situación. Nos sentíamos imbatibles, dueños de nuestro destino, pero un microscópico virus ha derrumbado esos pilares que creíamos indestructibles. Esto nos ha hecho tomar medidas tardías a la vez que apresuradas, instintivas más que probadas, ante el desconocimiento de esta pandemia.

La reproducción asistida no ha escapado a esta situación. Ante el desconocimiento de esta enfermedad se han tenido que adoptar medidas por seguridad para los pacientes. Una de ellas ha sido la recomendación de realizar transferencias embrionarias diferidas.

Esta decisión ha suscitado muchas dudas a pacientes que estaban iniciando sus tratamientos de reproducción asistida. ¿Qué es exactamente una transferencia embrionaria diferida? ¿Qué posibilidades de embarazo ofrece con respecto a la transferencia en fresco? Desde URE Centro Gutenberg hemos preparado este artículo para responder a estas y otras preguntas sobre el tema.

Qué es una transferencia embrionaria diferida

En un ciclo de fecundación in vitro lo habitual es que la mujer se someta a una estimulación de los ovarios, a una inseminación de los ovocitos mediante ICSI, se cultiven los embriones y se realice la transferencia intrauterina de uno o dos de estos. Sin embargo, existen situaciones excepcionales que nos llevan a modificar este proceso.

Estas situaciones se dan cuando no existen las mejores condiciones para realizar la transferencia embrionaria. Ejemplos serían la aparición y/o el riesgo elevado de un síndrome de hiperestimulación ovárica, una mala preparación del endometrio, etc.

En estos casos nos vemos obligados a criopreservar todos los embriones y postergar la transferencia embrionaria a un ciclo menstrual posterior. A esto es a lo que nos referimos cuando hablamos de transferencia embrionaria diferida o en diferido, con la que intentamos mejorar las condiciones que indicaron la postergación de la transferencia.

La vitrificación de embriones NO disminuirá tus posibilidades de embarazo

Ante esta situación una de las principales preguntas de las futuras mamás es si aplicar una transferencia embrionaria diferida reduce sus opciones de embarazo, al tener que vitrificar los embriones.

Actualmente la técnica de congelación por vitrificación, tanto de ovocitos como de embriones, ofrece excelentes resultados de sobrevida post descongelación, lo que permite indicarla con total seguridad.

Es más, la transferencia embrionaria diferida permite en muchos casos incluso mejorar las tasas de implantación y de embarazo. Esto es así porque con ella podemos lograr una mejor coordinación entre el embrión y el endometrio. Estos resultados mejorados, no obstante, también dependerán de la calidad embrionaria de cada paciente.

Por qué se recomienda la transferencia embrionaria diferida durante la pandemia de COVID-19

La infección por este coronavirus es una enfermedad nueva. Se trata de un virus del que no se conocen aún las verdaderas consecuencias de su infección, especialmente durante el embarazo y el parto y para los recién nacidos.

De momento las noticias son alentadoras, pero aún son muy pocos los casos registrados de infección por COVID-19 durante el embarazo. Esto hace que no se puedan obtener conclusiones certeras todavía, y solo sea posible responder algunas dudas con la información que conocemos.

Por todo ello, siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, mientras no tengamos la certeza de que el embarazo evolucionará de forma segura si se produce el contagio de la madre no podemos transferir embriones.

Cómo debemos actuar las clínicas de reproducción asistida

Resulta paradójico que, a pesar de lo anterior, las autoridades no hayan desaconsejado la búsqueda de embarazo en forma natural. En nuestro caso ya hemos comentado que, de momento, lo ideal es postergarlo hasta que la epidemia pase o, al menos, se cuente con más información.

A su vez y como ya sabes, para disminuir la circulación de personas y el riesgo de contagio el Gobierno ha dictado el estado de alarma. Con ello los centros de reproducción asistida hemos disminuido nuestra actividad para la seguridad de los pacientes y del personal, ayudando a descongestionar los servicios sanitarios.

A pesar de esto, las situaciones de urgencia para preservar la fertilidad por causas médicas, como la vitrificación de ovocitos y la congelación de semen en pacientes oncológicos, se deben seguir realizando.

Una vez levantado el estado de alarma y aunque no se autorice la transferencia embrionaria en fresco los centros deberían reiniciar los tratamientos de fertilidad, especialmente en pacientes con mal pronóstico como es la baja reserva ovárica, donde posponer un tratamiento demasiado tiempo puede disminuir las posibilidades futuras.

Evidentemente, cuando esto suceda las clínicas de fertilidad deberán tomar las medidas necesarias para minimizar las posibilidades de contagio, tanto de pacientes como del personal sanitario.