La maternidad es un sueño para muchas mujeres, pero, en ocasiones, el camino para lograrlo está lleno de desafíos, incertidumbre y desilusiones.
Este es el testimonio de una paciente que, tras años de tratamientos de fertilidad sin éxito en su país, se negó a rendirse y decidió buscar una nueva oportunidad en España, unos de los destinos líder para los tratamientos de fertilidad a nivel mundial.
Su búsqueda la llevó a URE Centro Gutenberg en Málaga, donde encontró no solo profesionalismo y excelencia médica, sino también empatía, humanidad y el apoyo que tanto necesitaba.
En esta conmovedora historia, comparte su experiencia, sus miedos, sus dudas y, sobre todo, la esperanza que la impulsó a intentarlo una última vez. Gracias a su perseverancia, su sueño de ser madre finalmente se hizo realidad, y hoy quiere compartir su viaje para inspirar a otras mujeres y parejas que atraviesan una lucha similar.
Si estás considerando un tratamiento de fertilidad, su historia puede darte la fuerza y la orientación que necesitas.
Como ella misma dice:
“El tiempo es esencial, y elegir la clínica adecuada puede marcar la diferencia entre la frustración y el milagro de la vida”.
Su historia con URE Centro Gutenberg
¿Cómo conociste URE Centro Gutenberg?
Después de casi cuatro años de fracasos con tratamientos de inseminación artificial (IUI) y fecundación in vitro (FIV) en los Países Bajos, decidimos buscar otras opciones, ya que yo no quería rendirme.
Busqué en Google la mejor clínica de fertilidad en Europa y encontré a URE Centro Gutenberg en Málaga en primer lugar. Luego leí las reseñas y, además, una amiga de allí me confirmó que una conocida suya había logrado quedarse embarazada a una edad avanzada después de varios intentos, gracias a esta clínica.
En general, sabía que España es reconocida por contar con clínicas exitosas y de gran prestigio. Como italiana, siempre me he sentido culturalmente cercana, y esa relación médico-paciente que extrañaba viviendo en los Países Bajos era justo lo que estaba buscando: humanos tratando a otros humanos con empatía y cuidado.
Después de tu primera cita con nosotros, ¿Qué te hizo elegir URE Centro Gutenberg para cumplir tu sueño de ser madre?
Me gustó el profesionalismo y la flexibilidad del equipo y del doctor. No endulzaban la situación, pero al mismo tiempo intentaban ser lo más útiles posible con toda la información que necesitaba. Eran muy cuidadosos con la manera en que abordaban el tema, considerando lo herida que me sentía por no haber podido ser madre de forma natural hasta ese momento.
Explica a otras madres qué dudas tuviste inicialmente sobre los tratamientos de reproducción asistida.
Nunca tuve dudas sobre la reproducción asistida porque ya lo había intentado antes de contactar con el equipo de URE. Mi mayor inquietud era:
“¿Será diferente esta vez o volveré a decepcionarme?”
Me sentía rota después de los años anteriores, pero decidí no rendirme y hacer un último intento e, increíblemente, ¡funcionó!
¿Qué miedos tenías? ¿Cómo los superaste? ¿Cómo te sentiste durante el tratamiento?
Tenía miedo de que, una vez más, no funcionara y que esta fuera mi última oportunidad. Durante el tratamiento, sentí que el equipo se preocupaba por mí, aunque mis resultados no eran muy buenos. El doctor fue claro con sus expectativas, para evitar que me ilusionara demasiado en caso de que no funcionara, lo cual fue difícil de aceptar. Pero la manera en que me lo decía venía del corazón, y me sentí tomada en serio.
En los Países Bajos no recibí ese tipo de cuidado; me trataron de manera fría, como si fuera solo un número. Por eso aprecié tanto la humanidad del equipo de URE. También quiero destacar a Isabel, otra integrante del equipo: su apoyo y sus palabras… ¡quién sabe cómo podía estar tan segura de que todo saldría bien!
Pero todos con los que hablé me transmitieron confianza. No recuerdo todos los nombres, pero gracias a Nuria, al Dr. Sánchez, a las enfermeras y a las recepcionistas.
¿Qué consejo le darías a otras madres y parejas que están considerando un tratamiento de fertilidad?
Es un camino difícil, lo sé. Cada persona pasa por una montaña rusa emocional única, llena de obstáculos y, muchas veces, de injusticias. Pero siempre hay esperanza, al menos hasta cierto punto.
Mi mayor arrepentimiento fue no haber acudido a URE antes y haber insistido en los Países Bajos solo porque era más fácil quedarme allí donde vivía. Fue un error, ya que desde el principio supe que no me gustaba la manera en que me trataban.
Por eso, mi consejo es: no te rindas, pero toma decisiones rápidas, porque el tiempo es esencial. Sigue tu intuición y elige la clínica adecuada para ti. Puedes seguir intentando de manera natural, pero si puedes invertir en una mejor opción, hazlo.
En mi experiencia, URE me cambió la vida, hicieron un milagro por mí, sin exagerar. Ojalá los hubiera encontrado años antes, me habría ahorrado mucho sufrimiento. Pensé en ellos durante todo mi embarazo y estaba deseando contarles cuando finalmente tuve a mi bebé en brazos para decirles: ¡GRACIAS!
Estoy realmente agradecida y nunca olvidaré la ayuda que me dieron.
Agradecidos estamos nosotros, por habernos elegido y por formar parte de esta historia tan inspiradora.
¡Ojalá dé fuerza a quienes la necesitan!
Gracias también por permitirnos incluir tu testimonio en nuestra colección de historias reales. Estamos absolutamente seguros de que tu experiencia ayudará a otras mujeres que se encuentren en la misma situación.
Y si alguna de las que estáis leyendo este artículo os encontráis en una situación similar y necesitáis apoyo o consejo de expertos, podéis contar con nosotros para ayudaros. Además, recuerda que tu primera cita en URE Centro Gutenberg es gratuita.




