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Prueba de embarazo tras FIV: cuándo es más fiable

 

Una de las dudas más comunes que tienen nuestras pacientes en URE Centro Gutenberg es sobre la prueba de embarazo. En un tratamiento de reproducción asistida, tanto si van a someterse a una inseminación artificial, como a una fecundación in vitro, es cuando surge la pregunta: ¿cuándo hacerse la ansiada prueba?

Con este artículo queremos arrojar algo más de luz sobre esta duda, explicarte bien en qué consiste la prueba de embarazo, y en qué momento es mejor realizarla para no caer en errores.

 

¿Qué mide una prueba de embarazo?

Las pruebas de embarazo en orina y sangre miden la presencia de la hormona beta-hCG, la gonadotropina coriónica humana.

Esta hormona la producen unas células del embrión, llamadas células trofoblásticas, que darán origen a la futura placenta. Al implantar el embrión en el endometrio materno, la beta-hCG pasa a la madre y comienza a circular por la sangre materna.

Como decimos, esta hormona se puede medir en sangre y orina, y nos permite saber o confirmar que se produjo la implantación del embrión.

 

¿Qué tipos de prueba de embarazo hay?

Como la beta-hCG circula por la sangre materna y es eliminada por los riñones, hay dos formas de medir su presencia:

  1. En orina, a través de las llamadas pruebas de embarazo de farmacia o caseras. Son las que te puedes realizar tú misma, siendo necesarias solo unas 4 o 5 gotas de orina, idealmente la primera de la mañana. El resultado es cualitativo: es decir, nos dirá si hay o no embarazo si la prueba es positiva o negativa. Generalmente, el resultado se expresa como el signo + para el positivo, y el signo – para el negativo. No obstante, también puedes encontrar pruebas con una raya vertical (|) para el negativo, y dos rayas verticales para el positivo (||).
  1. En sangre, a través de un análisis clínico. El resultado de este tipo de prueba puede ser cualitativo, o cuantitativo, dándonos el valor exacto circulante de la hormona en la sangre de la madre. Este valor depende de las semanas de embarazo. Generalmente va doblándose cada 48 horas hasta las 10 o 12 semanas, y luego se estabiliza hasta el parto. Es la forma más sensible y precoz de diagnosticar un embarazo.

 

¿Cuándo debes hacerte la prueba de embarazo?

Si estás buscando un embarazo de forma natural, se recomienda realizar la prueba en orina después de la fecha en que debería bajar la regla.

Existen test en orina muy sensibles, que pueden adelantarse unos cuantos días antes de la fecha de la regla. Cuanto más tarde se realiza el test, mayor es su sensibilidad, y encontramos menos posibilidades de falsos negativos.

Dentro de un tratamiento de reproducción asistida, en URE Centro Gutenberg pedimos la prueba dependiendo del tratamiento realizado.

A las pacientes que se han sometido a una inseminación artificial, ya sea con semen de su pareja o de donante, les solicitamos un test de orina 15 días después de la inseminación.

Por el contrario, en una fecundación in vitro con ovocitos propios o donados, las pacientes se realizan un test de orina a los 16 días de la punción ovárica, o del día de la donación de ovocitos. En este caso se les citará además para confirmar el resultado con una prueba en sangre de beta-hCG. En el caso de una transferencia de embriones congelados, dependiendo del día de desarrollo en que fueron vitrificados, se recalcula una supuesta fecha de “ovulación”, y 16 días después de programa la prueba de embarazo.

 

¿Puede haber errores en el resultado de la prueba de embarazo?

Sí, debes saber que existe tanto la posibilidad de un falso negativo, como la de un falso positivo en una prueba de embarazo.

Que el test salga negativo pero la mujer esté embarazada puede ocurrir cuando la prueba se realiza muy pronto, o también en mujeres con ciclos menstruales muy irregulares.

Por el contrario, los falsos positivos (que el test salga positivo pero la mujer no esté embarazada) se pueden dar en casos de FIV donde se ha usado la hCG (Ovitrelle) y el test se hace demasiado pronto. En estos casos el test dará positivo por la hCG del Ovitrelle, y no por embarazo. Otras situaciones de falsos positivos, más raras, pueden ser algunos tumores productores de hCG, como el embarazo molar o el coriocarcinoma.

La medicación usada en un tratamiento de fertilidad, como los anticonceptivos, la progesterona, los estrógenos, la FSH o LH… salvo la hCG (Ovitrelle), no producen alteraciones en el resultado de la prueba de embarazo.