(+34) 952 122 565 |
Facebook | URE Centro Gutenberg Twitter | URE Centro Gutenberg Youtube | URE Centro Gutenberg LinkedIn | URE Centro Gutenberg Instagram | URE Centro Gutenberg

Nuevas familias gracias a la reproducción asistida

Los tratamientos y técnicas de Reproducción Asistida han venido a solucionar los problemas de fertilidad de muchas parejas que, por una razón u otra, se encontraban con verdaderas dificultades para tener hijos.

Las dificultades para concebir de forma natural siempre han existido, y hemos tenido que convivir con ellas. Hace 30 años nos encontrábamos con matrimonios/parejas con la intención de tener hijos y formar una familia, pero sin poder tenerlos a causa de problemas graves de fertilidad. No existían alternativas más allá de la adopción.

Afortunadamente, este panorama se ha transformado por completo. Ahora sí que tenemos alternativas y lo normal es acudir a centros especializados en fertilidad cuando existen dificultades.

Reproducción asistida y nuevos modelos de familia

Adicionalmente a lo anterior, los cambios en nuestra sociedad han venido a transformar el concepto tradicional de lo que entendemos por familia.

El rápido avance de mentalidad en la sociedad, los cambios normativos y las técnicas de reproducción asistida han abierto las puertas a otros modelos de familia, inexistentes hace años. Nos referimos fundamentalmente a las familias formadas por el matrimonio de mujeres lesbianas con sus hijos, y a las mujeres solas con sus hijos. En ambos casos, se trata de colectivos cada vez más numerosos que comparten un punto común: se plantean la maternidad sin pareja masculina.  

La Ley 13/2005 reforma el Código Civil en lo concerniente al derecho a contraer matrimonio. En particular, se añade un segundo párrafo al vigente artículo 44 del Código Civil, que queda redactado en los siguientes términos:  “El hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio conforme a las disposiciones de este Código. El matrimonio tendrá los mismos requisitos y efectos cuando ambos contrayentes sean del mismo o de diferente sexo.”

Como consecuencia de esta reforma, dos mujeres o dos varones pueden contraer matrimonio, y ese matrimonio tiene la misma naturaleza, requisitos y efectos que el que podían contraer, y tras la reforma pueden seguir contrayendo, una mujer y un varón.

Los matrimonios formados por mujeres pueden recurrir a técnicas de reproducción asistida para tener hijos, pudiendo inscribirlos en el Registro Civil como hijos de las dos mujeres. Para ello, es imprescindible que estén casadas antes de realizar el tratamiento de reproducción asistida, ya que en caso de convivencia estable o parejas de hecho (inscritas o no), sólo podrá inscribirse el hijo/a a nombre de la madre biológica. La pareja debería adoptar.

Distinto es el caso de los varones casados, que se ven obligados a adoptar y a recurrir a la paternidad subrogada (mal llamada “vientre de alquiler”), fuera de España al ser ésta una práctica no permitida en nuestro país.

Madres solteras y reproducción asistida

En lo que se refiere a las mujeres solas, el cambio es profundo. La incorporación al trabajo de la mujer, la igualdad en derechos y obligaciones, la asunción de libertades y responsabilidades en todos los ámbitos… han ido creando un perfil de mujer cada vez más independiente, decidida y menos ligada al mundo del hogar, los hijos, y la familia tradicional.

Nos encontramos con familias monoparentales por decisión propia, formadas por una mujer, normalmente con estudios superiores, estabilidad económica y de entre 35 y 39 años, que decide ser madre sin contar con pareja masculina, recurriendo a técnicas de reproducción asistida como la Fecundación in Vitro o la Inseminación Artificial con banco de semen. Son mujeres que afrontan su maternidad en solitario una vez han alcanzado otros objetivos, principalmente el profesional.

También nos encontramos, en menor medida, con mujeres que deciden congelar sus óvulos en una buena edad fértil para ser madres, solas o en pareja, en un futuro. De nuevo, comprobamos que la mujer desea ver cumplidas sus expectativas de desarrollo profesional y “aparcar” la maternidad una vez alcanzado este objetivo.

Nuestra experiencia en URE Centro Gutenberg

En nuestra Unidad aproximadamente entre el 7 y el 10% de las consultas de fertilidad corresponden a mujeres solas y parejas formadas por mujeres.

Por otro lado, nuestros datos revelan que en los diez últimos años más de 700 pacientes -entre parejas heterosexuales, homosexuales y mujeres solas- recurren al banco de semen para tener hijos. De todos ellos el 38% corresponde a matrimonios y/o parejas heterosexuales, y el 62% a matrimonios y/o parejas formadas solo por mujeres y mujeres solas. La utilización del banco de semen se destina mayoritariamente a los nuevos modelos familiares, quedando en minoría su uso por otras razones (normalmente patologías de diversa índole) en parejas heterosexuales.

Hace diez años el porcentaje de parejas heterosexuales que utilizaba banco de semen en URE Centro Gutenberg era aproximadamente el 77%, frente al 23% de las usuarias sin pareja masculina. Comprobamos que este porcentaje ha dado la vuelta por completo en este tiempo.

Es evidente que algo está cambiando…