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pruebas laboratorio semen

Seminograma, capacitación seminal y cultivo de semen en reproducción asistida: ¿qué son y para qué los usamos?

Cuando una pareja se sienta por primera vez en la consulta de fertilidad con cualquiera de nuestros médicos especialistas en reproducción asistida, además de hablar mucho (es una consulta en la que se solicita mucha información), se piden varias pruebas básicas tanto a la mujer como al hombre.

En este artículo nos vamos a centrar en tres pruebas básicas que pueden solicitarse al varón. Hablamos del seminograma, la capacitación seminal y el cultivo. ¿Qué son? ¿Por qué las pedimos de cara a un tratamiento de reproducción asistida? ¿Qué información nos dan? Son algunas de las preguntas que ahora mismo te respondemos.

 

¿Qué es el seminograma?

El seminograma es la primera prueba diagnóstica que se le indica al varón antes de un posible tratamiento de reproducción asistida. Este análisis nos permite valorar la producción de espermatozoides en los testículos, su movilidad y morfología, y el funcionamiento de las glándulas accesorias.

 

¿Para qué sirve el seminograma?

El objetivo de esta prueba es detectar la posible existencia de un problema en el varón, que pueda terminar causando la infertilidad de la pareja. Esto servirá, además, para orientar al ginecólogo a la hora de indicar la técnica de reproducción asistida más adecuada en cada circunstancia.

Ya que los parámetros que medimos en el semen pueden ser variables y verse afectados por factores externos o internos, como la fiebre, el tratamiento con medicamentos como los antibióticos, el estrés, etc., en la mayoría de los casos es conveniente confirmar el diagnóstico con al menos dos análisis, y seguir rigurosamente las instrucciones del laboratorio antes de cada prueba.

 

¿Cómo se hace un seminograma?

Para hacer un seminograma el varón deberá entregar en el laboratorio una muestra de semen obtenida por masturbación, tras un periodo de abstinencia sexual de entre dos y cinco días. Además, es muy importante que no pasen más de 45 minutos entre la recogida de la muestra y su entrega a los especialistas en reproducción asistida.

Realizar un seminograma supone analizar la muestra de semen cualitativa y cuantitativamente. Para ello evaluamos parámetros macroscópicos como el volumen, color, aspecto, viscosidad… También determinamos aspectos microscópicos, como el número total y la concentración de espermatozoides, el tipo de movilidad que presentan, su morfología, etc. Por último, se evalúan incluso parámetros bioquímicos e inmunológicos relevantes.

Con el análisis del seminograma finalizado, y según los resultados obtenidos, seguimos los valores de referencia de la Organización Mundial de la Salud para realizar un diagnóstico, que deberá valorar un ginecólogo dentro del estudio de los dos miembros de la pareja.

 

¿Qué es la capacitación seminal o REM?

La capacitación del semen es un proceso que los espermatozoides hacen de forma natural en reproducción humana para fecundar el óvulo. En reproducción asistida hemos sido capaces de desarrollar técnicas de laboratorio para capacitar el semen, lo que significa que cualquier muestra que utilicemos debe ser capacitada por esta vía.

La capacitación seminal, también denominada REM (Recuperación de Espermatozoides Móviles), es un estudio complementario al seminograma que nos dará una información muy importante: el número de espermatozoides con mayor capacidad para fecundar el óvulo.

 

¿Para qué sirve el test de capacitación seminal o REM?

El recuento de espermatozoides móviles obtenidos en esta prueba servirá para orientar al ginecólogo en la elección de la técnica de reproducción asistida más adecuada. Por supuesto, esto vendrá siempre determinado por la situación clínica de la pareja en su conjunto.

 

¿Cómo se hace el test de capacitación seminal o REM?

Existen dos técnicas diferentes pero igualmente efectivas para realizar la capacitación seminal: “gradientes” y “swim up”. La elección de una u otra suele depender de aspectos iniciales de las muestras con las que contamos, pero en ambos casos el objetivo es el mismo: recuperar los espermatozoides con mejor movilidad y mayor capacidad de fecundación.

 

¿Qué es el cultivo seminal?

El cultivo seminal nos permite detectar microorganismos en el semen. Como en condiciones normales el semen no debe tener ninguna bacteria u hongo, los valores del cultivo deberían ser nulos. Si detectamos la presencia de algún microorganismo, el cultivo seminal daría positivo y, por tanto sería señal de que existe una infección.

Las infecciones seminales son aquellas invasiones de microorganismos patógenos que se producen en algún punto del aparato reproductor y urinario masculino, por lo que pueden estar presentes en el líquido seminal.

No obstante, la mayoría de estas infecciones se pueden tratar con antibióticos.

 

¿Para qué sirve el cultivo seminal?

Una infección seminal puede causar una reducción de la fertilidad en el varón. Pero además, las infecciones en el aparato genital masculino pueden transmitirse al femenino, causando infertilidad igualmente.

De ahí la importancia del cultivo de semen, que nos permitirá detectar este problema para tratarlo antes de aplicar cualquier técnica de reproducción asistida. Una vez superada la infección, podremos trabajar normalmente.

 

Es importante que tengas en cuenta que el seminograma y la capacitación seminal o REM aportan información valiosa a los especialistas en reproducción asistida. Sin embargo, los parámetros obtenidos no dan una información completa del potencial fecundante del semen, ni de su capacidad de producir un embrión sano. Por ello, en determinadas situaciones es necesario el estudio en profundidad de otros factores, a través de un test de fragmentación del ADN espermático o mediante un FISH de espermatozoides.

 

¿Te quedan dudas sobre qué son el seminograma, la capacitación seminal y el cultivo de semen? No te preocupes, es normal. Aquí puedes contactarnos o, si lo prefieres, también puedes solicitar una primera cita con nuestros especialistas en reproducción asistida.

 

¡Recuerda que nuestra primera consulta de fertilidad es gratuita!